▷ ¿Será posible regular legalmente las criptomonedas?

Las criptomonedas son innovaciones técnicas que prometen una forma de financiación más inclusiva. Pero no se puede desafiar el monopolio monetario de los bancos centrales sin poner en peligro todo el sistema financiero. Ahora corresponde a las autoridades reguladoras crear el marco para el uso de estos activos y garantizar la estabilidad financiera.


Bitcoin con cadenas
La crisis del 2020 dio a las criptomonedas un impulso espectacular y ciertamente especulativo. Pero, ¿pueden las criptomonedas competir realmente con las monedas oficiales en sus funciones tradicionales? El terreno está al menos preparado: estos incluyen la disrupción tecnológica y un mundo financiero descentralizado hecho posible por blockchain, pero también la creciente digitalización de las economías con el deseo de una moneda digital. Además, ahora existe la búsqueda de nuevos refugios seguros en un entorno en el que la deuda nacional y las expectativas de inflación están aumentando y la desconfianza en el sistema financiero tradicional es desenfrenada.


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Pero todas las criptomonedas no solo presentan nuevas oportunidades, sino también desafíos legales, regulatorios y de supervisión: la seguridad jurídica, el lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo y otras formas de financiamiento ilegal, así como la ciberseguridad se ven afectadas. Bitcoin representa alrededor del 60 por ciento de la capitalización total de las criptomonedas con más de 1,700 mil millones de dólares en marzo de 2021 (fuente: Coinmarketcap). El 40 por ciento restante está formado por una gran cantidad de productos muy heterogéneos.


Hay tres tipos de criptomonedas

  • Algunos competidores directos de Bitcoin también tienen una "vocación oficial" como moneda. Esto incluye, por ejemplo, Litecoin, la novena criptomoneda más grande por capitalización, con alrededor de 13 mil millones de dólares. 
  • Otros habilitan contratos inteligentes, una ejecución automática en la cadena de bloques de acuerdos previamente formalizados entre miembros de una red. 
  • Finalmente, una tercera categoría son las monedas estables, activos digitales que tienen un valor fijo en comparación con las monedas tradicionales y que a menudo se utilizan para transacciones con otras criptomonedas o para transferencias internacionales. Las monedas estables son posiblemente los competidores más directos de las monedas oficiales. Su rápido crecimiento comienza a llamar la atención sobre los riesgos que podrían representar para el sistema financiero; especialmente si uno de ellos de repente ya no puede mantener su valor fijo.


Los inversores están entusiasmados con las criptomonedas

Cada vez más empresas, inversores institucionales y fondos de inversión están particularmente interesados en Bitcoin. Las plataformas de pago como PayPal las aceptan como medio de pago. Aún así, Bitcoin no tiene un retorno intrínseco y no existe una protección natural contra la pérdida de capital. El Bitcoin no tiene un valor base económico real, no existe un modelo de valoración. La oferta y la demanda no son interdependientes. La oferta es limitada y no está controlada por una autoridad central. Es probable que la demanda dependa del nivel de regulación futura.


Este sistema estaba destinados originalmente a reducir los costos de transacción y ampliar el acceso a los servicios financieros. Podrían evolucionar hacia un sistema de pago global que sea más rápido, más barato y más inclusivo que los sistemas de pago actuales.


Las ventajas:

  • Facilitar transacciones confidenciales y transferencias de activos en una red descentralizada
  • Reducción de costos de transacción y transferencia
  • Acceso gratuito para todos con Internet
  • Propiedad total del activo, con un sistema de llave a prueba de manipulaciones como único propietario

 

Las desventajas:

  • La falta de regulación y el anonimato favorecen el ciberdelito, el mercado negro, el blanqueo de capitales y la evasión fiscal
  • Para los usuarios, la descentralización conlleva nuevos riesgos, como la pérdida de datos, la falta de acceso a los datos si un servidor está dañado físicamente, está expuesto a ataques cibernéticos o el servidor está permanentemente desconectado de Internet.
  • Falta de convertibilidad y liquidez
  • Irreversibilidad y volatilidad de la transacción
  • Riesgo de piratería
  • Riesgo de inestabilidad financiera

 

Separar la paja del trigo

Utilizar las ventajas de la innovación y al mismo tiempo controlar sus excesos es el desafío para los reguladores y los bancos centrales en el siglo XXI. Suele conjugar el objetivo de promover sistemas de pago más rápidos, fiables y económicos, tanto a nivel nacional como entre países. Está claro que blockchain ofrece una forma de mejorar la inclusión financiera. Pero su uso como medio de pago es actualmente potencialmente desestabilizador y conlleva riesgos sistémicos.


El anonimato total y la inmunidad legal parecen ser fundamentales para el desarrollo de estos activos. Por lo tanto, los reguladores del G7 están decididos a regular estos ecosistemas. Después de eso, los precios de estas nuevas monedas ciertamente se ajustarán significativamente. Pero una vez que se aclare el entorno regulatorio, las criptomonedas podrían recuperar fuerza, esta vez basándose en las necesidades de un sistema económico y financiero más inclusivo.


Las corporaciones, los inversores institucionales y los fondos mutuos están interesados en tener más activos digitales. Estos son ciertamente prometedores, pero aún de naturaleza especulativa.