▷ Sueño de todo inversor y la realidad cruel

El sueño de todo inversor, comprar algo por centavos (o casi) y venderlo a un precio por las nubes. Claro hay que estar en el momento justo, ver futuro en donde todos siguen de largo. Esto sucedió con Bitcoin, contamos uno de esos casos aquí.


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¡La inversión ideal!

Cuando en su país, (Argentina) nadie hablaba de criptomonedas, un visionario desdió invertir en ellas. Todos los analistas señalaban este tipo de inversión era una burbuja (no decimos que no lo sea), una operación de alto riesgo, sin garantías. Aun así, la creyó con futuro y decidió invertir en ella.


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Pablo Filomeno, oriundo de Pergamino, Provincia de Buenos Aires, comenzó comprar Bitcoin, cotizaba a u$s 700- y era el año 2016. La única empresa que permitía este tipo de transacción en Latinoamérica era Bitinka. Empresa fundada en Perú en el 2014, operaba con nueve monedas de Asia, Europa y Latinoamérica. Bitinka tenia oficinas en Buenos Aires y las operaciones se podían hacer por transferencia bancaria..


Cuando el precio comenzó a dispararse, convenció a su padre (dueño de una ortopedia) que invirtiera las ganancias de la empresa en Bitcoin. Cuando el Bitcoin cotizaba en u$s 7.000- (Junio de 2017) hizo una compra de 2 BTC. Llegando a sumar 3,15 BTC., así dejo estacionar la inversión.

Cuenta con los BTC


Todo bien, hasta que quiso su dinero

Cuando la cotización llegó a los u$s 20.000-, creyó un buen momento para retirar su inversión, queriendo traspasar los fondos a la billetera Ripio, que ya operaba en su país. No pudiendo hacer esto, intentó venderlos y pasar los fondos a su cuenta bancaria, frustrándose también esta operación. 


Pablo contactó con el soporte técnico de Bitinka, obteniendo la tranquilizadora respuesta que por estar realizándose una auditoria, se paralizaron algunas operaciones y que en unos días se regularizarían las transacciones.

Comunicado 1



Pasaba el tiempo y seguía la espera, teniendo como nueva respuesta que en noventa días se solucionaría todo. Se vencían los plazos y en un momento dejó de contestar el soporte técnico (que siempre lo hacían de inmediato). Pablo ante la desesperación de no tener respuesta, recurrió a las redes sociales de Bitinka y en el grupo de Facebook descubrió que eran como cuatrocientos los que estaban en su misma situación.


Bitinka comenzó a borrar los posteos y Pablo abrió uno nuevo "Bitinka Estafa" para comunicarse con los damnificados. Actualmente con 219 miembros (la mitad argentinos). Acusan a los CEOs Roger Gabriel Benites Quijano y Carla Pierina Caballero Cabrera de retener una suma de u$s 1.500.000-.

Grupo de Facebook


Cuando el escándalo se hizo publico, la empresas se trasladó a España. Emitiendo un comunicado de prensa diciendo "un grupo de usuarios maliciosos, se aprovechó de un error de unas APIs del sistema, para generar operaciones con precios fuera de mercado". Sosteniendo ser victima de un hackeo y estar auditando las cuentas sospechosas del fraude.

Comunicado 2



El 5 de Marzo del 2020 Bitinka envió un comunicado que la auditoria estaba en su etapa final, con la cual se liberarían los fondos afectados en un breve lapso de tiempo. Pasado un largo tiempo la empresa comunicó que las cuentas con operaciones fraudulentas, serían restablecidas a su estado real, no pudiendo los usuarios reclamar montos que nunca les pertenecieron.


Si bien muchos inversionistas dieron por perdido el dinero, Pablo decidió iniciar una demanda en el Departamento Judicial de Pergamino y sumarse a una demanda colectiva en España.

Demanda iniciada en Pergamino


Reinventar la empresa

Después de este ultimo comunicado la empresa intentó cerrar el tema. Igual le siguieron llegando demandas judiciales de muchos países. Luego se asoció en España con una blockchain llamada Swapli, para captar fondos en su plataforma, pero su mala fama fue creciendo. 


Creó la empresa Blockzy Technologies S.l., una sociedad limitada unipersonal, con el CIF: B87808457. Blockzy según el Registro Mercantil, está domiciliada en Calle Pujades, 51 – 55, BOX 16, Barcelona, 08005, Barcelona. Aunque según su sitio, indica que está ubicada en Harju maakond, Tallinn, en Estonia.


Su propietario no quiso dar mas explicaciones al tema, tampoco a la prensa especializada en blockchain, siquiera para levantar la imagen a la empresa.


Corolario

Sugerimos invertir cantidades pequeñas en criptomonedas y pasarlas a billeteras en computadores personales. Ahí realmente somos dueños de nuestros activos. Si la exchange no nos presenta problemas, podemos tenerle mas confianza.